¿Homo, hetero, trans, qué …?

La sexualidad es tan diversa como la vida misma. Sólo a través de experimentar, de probar, encontramos nuestro camino personal. Sólo así vemos lo que para nosotros, nuestro cuerpo y nuestro alma, es lo “correcto”.

De vez en cuando no es tan fácil no perder la orientación. Los libros pueden ayudarnos, podemos preguntar a alguien por el camino.

Aunque se suele hablar mucho sobre el sexo entre hombre y mujer, a muchos les resulta difícil hablar de una manera abierta y natural sobre otras formas de sexualidad. Por una parte, eso se debe al hecho de que se trata de algo supuestamente prohibido, pero por otra parte también a la ignorancia. Pero sólo el saber lleva al entendimiento. Por eso es importante que miremos a algunos conceptos más en detalle:

La heterosexualidad se caracteriza por la atracción sexual exclusivamente hacia personas del sexo opuesto.

La homosexualidad se caracteriza por la atracción sexual exclusivamente hacia personas del mismo sexo. El término lesbiana suele emplearse para referirse a las mujeres homosexuales, y el término gay para referirse a los hombres.

A una persona se la considera bisexual, cuando una mujer se siente atraída por hombres y mujeres, o un hombre se siente atraído por mujeres y hombres. El grado de atracción puede variar.

La transexualidad no tiene que ver con la orientación sexual. Más bien se entiende como transexual a una persona, que nace como hombre y con anatomía masculina, pero se siente como mujer y quiere acercarse a la otra identidad sexual; o, al revés, a una persona, que nace como mujer, pero se identifica como hombre y vive con tal identidad. En vez de transexualidad también se habla a menudo de transgenerismo. El sexo psicológico también se llama identidad sexual. Muchas personas transgéneras suelen pasar por un proceso de reasignación de sexo, que puede incluir un cambio de apariencia física, terapia hormonal o hasta cirugía de reasignación de sexo.

Los travestis son personas, a que les gusta vestirse con ropas comúnmente asignadas al sexo opuesto. Muchas veces se trata de hombres que visten de mujeres. No necesariamente tienen que ser homo-, bi- o transexuales. En el mundo del espectáculo hay términos como Drag Queen y Drag King, que se refieren a artistas travestis.

Las personas intersexuales nacen con características sexuales masculinas y femeninas, así que por ejemplo un recién nacido tiene testículos y vagina. Muchas veces también se habla de hermafroditas.

Aparte de estos conceptos hay muchas más posibilidades: Hay, por ejemplo, personas asexuales que no sienten deseo ni atracción sexual hacia ninguna persona. Se habla de queer, cuando una persona no quiere dejarse influir por los roles tradicionales y piensa que cada persona debe determinar su identidad por sí misma. Con respecto a la identidad sexual eso significa que hay varios sexos, como las personas transgéneras, intersexuales, lesbianas, gays, bisexuales, heterosexuales, etc.

No es cierta la idea de que a cada persona se le pueda clasificar según estas definiciones. Muchas personas cambian sus roles o gustos, y también las orientaciones sexuales pueden variar con el paso del tiempo. Así que un hombre “inicialmente” homosexual puede sentir atracción sexual tanto hacia los hombres como hacia las mujeres y, por lo tanto, considerarse bisexual. Una mujer puede darse cuenta, después de veinte años de matrimonio con un hombre, de que es lesbiana.